Preámbulo a la 9ª intempestiva

De la conquista del futuro:

Hemos llegado al punto de inflexión.
Venimos de una situación en la que
la realidad iba más rápida que nuestras más enloquecidas distopías.

El creador de Black Mirror dijo:
«Es como si el mundo hubiera robado el combustible de mis pesadillas».

Pero ha llegado la buena nueva.
Giramos la bisagra del tiempo.
Hasta ahora nos atropellaba.
¡A partir de ahora lo tomamos!
Al darnos cuenta de lo que de verdad está pasando en el mundo,
¡lo transformamos!

El mito neoliberal congeló el tiempo (negó las alternativas):

Como hemos visto, y esto ya es revolucionario, podemos decir, sin ninguna duda, que está ascendiendo un fascismo neoliberal.
Ya no nos dejamos engañar por la gran patraña de la equivalencia entre democracia y neoliberalismo (todo lo contrario).
«Democracia liberal» es un término académico pero nada inocente: nos han engañado.
En realidad nos han intentado convencer, desde que cayó el muro de Berlín,
de que la libertad era esa suerte de sometimiento (de la política al poder económico) que es el neoliberalismo.
Libertad para el dinero, esclavitud para el ser humano.
Se han apropiado de la palabra “libertad”:
la han prostituido.

Muerto el comunismo, nos decían, ¡la historia se ha acabado! ¡Se acabaron las ideologías, sólo queda la democracia liberal y la paz mundial! Es enternecedor pensar que hay gente que se tragó esas bobadas ¡y todavía se las creen!

Todo propaganda, ya sin contrapesos de izquierda, el poder económico dirige nuestras vidas (nada que ver con la democracia), aumentando sus riquezas, bajando los salarios de los trabajadores y, de facto, los impuestos de los más ricos (cuentas offshore, rescates y subvenciones públicas), subiendo el precio de la vivienda y los alimentos. Culpándonos por no trabajar suficiente, de vivir por encima de nuestras posibilidades y ser subvencionados por los partidos de izquierda, mientras que la realidad era que ellos no paran de estafar (crisis del ladrillo) y aumentar beneficios a costa del trabajador. En definitiva, una especie de «socialismo empresarial»: socializar las pérdidas (crisis del 2007-2008), privatizar las ganancias (desmantelamiento de lo público).

Poner en marcha el tiempo de nuevo (recuperar el futuro y la política):

Pero eso era el antes de ayer. Ahora, una vez que nos hemos desprendido de ese lastre, ya podemos alzar el vuelo. Ver las cosas como son. No es que el tiempo vaya ahora más rápido que nunca, ¡es que nos lo habían detenido! Y así, mientras todo era fantástico, la democracia liberal en todo su esplendor libre del totalitarismo comunista, un escenario hollywoodiense de oro y granito, que en realidad era de estuco y cartón piedra. Nos ofrecían una imagen fija glamurosa e hipnótica mientras que, tras bastidores, aumentaban las desigualdades, desmantelaban el estado de bienestar, eliminaban las clases medias y precarizaban todos los aspectos de la vida del trabajador. Como al sapo al que calientan el agua lentamente hasta que se cuece. Pero ahora, aunque nos hayan precarizado gradualmente, ya lo vemos (o podemos ver si no estamos abotargados por la propaganda). Por fin podemos poner en marcha el tiempo.

Consideraciones intempestivas VIII

¿Creéis que exagero?
¿Creéis que el actual inquilino de la Casa Blanca se va a ir, voluntariamente, en los tres años que le quedan?
¿Creéis que no va a emplear todos los medios que estén a su alcance para agarrarse al poder?

Todos los medios.
No piensa irse.

No es un líder hábil.
No es un estratega.
No sabe gobernar.
Pero, al no tener conciencia:
su voluntad es inquebrantable (Hybris).
Ergo…
Habrá una guerra civil.
No sé dónde ni cuándo,
pero lanzará la bomba.

La única incógnita es si una guerra civil —y un conflicto internacional— le detendrán antes
o si, por el contrario, someterá a su pueblo, y al mundo, a lo que el filósofo Santiago Alba Rico denomina “la pedagogía del millón de muertos”.

La pedagogía del millón de muertos: poner «un millón de muertos sobre la mesa» de forma que toda resistencia y afán emancipador se quiebre, que el precio sea tan insoportable que el sometimiento dure varias generaciones: como ocurrió en la España de Franco, en el Chile de Pinochet o en la Argentina de Videla, lugares en los que los dictadores todavía hoy tienen seguidores.

Esta intempestiva no pretende ver el futuro sino cambiarlo. Poner en marcha la lucha contrarreloj entre la Hybris y la Némesis.

Consideraciones intempestivas VII

Silencio





Ist jemand da?
Y a‑t‑il quelqu’un?
C’è qualcuno?
Há alguém aí?
Hi ha algú aquí?
Hai alguén aí?
Inor al dago?
Is er iemand daar?
Är det någon där?
Er der nogen derude?
Er det noen der ute?
Czy ktoś tam jest?
Je tam někdo?
Есть там кто‑нибудь?
Υπάρχει κανείς εκεί?
¿Hay alguien ahí?
Is anybody in there?

Diario

7-1-2026

(…)
Ante un entorno hostil, en el mejor de los casos, condescendiente, no cabe decir sí.
(…)
Todo el mundo mira para otro lado pero el elefante sigue en la habitación.
(…)
¡Que pereza tanto motivado Mr. Wonderfull!
¡Tanto optimista con esteroides mientras la humanidad se va a la mierda!
¿Por qué suponemos que estamos aquí para disfrutar y ser felices sin antes hacer lo correcto?
Y no me preguntéis quién dice que es lo correcto, porque nadie os lo tiene que decir: en el fondo lo sabéis perfectamente, pero preferís mirar hacia otro lado.
«Una vida sin examen no merece ser vivida» decía el sabio Sócrates.

Diario

21-4-2025

El capitalismo neoliberal es un gran estómago que todo lo traga, desde el Mayo del 68, hasta las políticas de género o inclusión racial (hipocresía y mercantilización de los movimientos emancipadores -corrección política-).

Hay que crear algo que nunca pueda digerir. Matar ese gran estómago que ya se está empezando a digerir a sí mismo. [No puede digerir una economía justa y racional: necesita una economía desregulada en la que se permitan todo tipo de expolios y desigualdad de oportunidades.]

El capitalismo depredador después de devorar (y digerir) todo el «sur global» [tierra de nadie: Ab legibus solutus] cuyos recursos robaba y su población explotaba en un régimen de semi-esclavitud, al abarcarlo todo hasta llegar al límite, ha pasado de un metabolismo anabólico (devorando las colonias -o neocolonias-), a un metabolismo catabólico autofágico (ahora hace lo mismo en Occidente): aumento de las desigualdades en «el primer mundo», fondos buitre que suben los precios y desalojan de las viviendas, privación de derechos y oportunidades. Como ya he dicho en otras ocasiones: al capitalismo le sobra la democracia.

(…)

En Escocia hay un famoso plato hecho con estómago de oveja llamado haggis.

Tenemos que comermos el «haggis» capitalista con un estómago más potente.

No basta con resistirse ni luchar contra el capitalismo ¡hay que comérselo!

Diario

20-5-2023

Se puede ser cruel y compasivo al mismo tiempo: cuando se le da esperanza al que no la tiene.

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El torturador sólo disfruta jugando con el sujeto, hasta reducirlo a objeto, que es cuando se le acaba el juego.
La mirada del torturador se ahoga en la de su víctima cuando ya no le puede sacar nada más, cuando la ha destruido.
Un hombre hueco sólo puede vivir a través del sufrimiento que produce en quien tiene vida interior.

Consideraciones intempestivas VI

¿Qué está ocurriendo?
Limpios los ojos de las legañas del tiempo:
ya no nos ciegan las mentiras históricas
ni los medios ni la intelectualidad sistémica.
Ya podemos abrirlos.

Al instante viene la luz
cruel, ominosa, más intensa que el Sol
Cierra los ojos y seguirás viéndola
El paisaje entero iluminado desde dentro
Los ojos arden, se lesionan.

Llega entonces el calor:
la boca del infierno se abre.
Huele a piel quemada, es tu piel.
Inopinado bronceado.
Te intentas tapar y ves los huesos
a través de tu mano.

Entonces:
el gran silencio atronador.
El sonido más extraño del mundo
Todo se para y se prepara.
Uno, dos, tres…

Asciende en silencio la gran bola de fuego
Terrible hermosura a cámara lenta
Irreversible, inverosímil, uno, dos tres, cuatro

Un estruendo indescriptible te golpea el pecho
Los cristales se rompen, escombros vuelan
el viento te empuja primero
te absorbe después, como una resaca.

Y en ese momento
la columna viviente
una montaña que crece ante ti.
Un espectáculo bellísimo
pero también repugnante
como algo que no debería existir
como una ternera con dos cabezas.

Es imposible, repulsivo
el color…
marrón rojizo
amarillos, naranjas y ocres
el hongo: blanco y brillante
el tallo: gris/marrón, casi negro.
El holocausto en toda su gloria,
dura minutos.
Una herida en el horizonte.

Ya no hay ruido, ni viento
sólo un silencio, peor que el anterior,
Cae el polvo lentamente,
la ceniza, la tierra levantada por la explosión.
Seguramente radiación.

De repente lo notas,
olor a ozono,
tierra y materiales quemados:
madera, pintura, metal…