Cuarta intempestiva de urgencia: segundo balance

1. El frente de la Isla de Jark: empantanados
La Armada de EE.UU. ha iniciado un bloqueo naval total sobre la terminal petrolífera. Sin embargo, mis sospechas se confirman: la «incursión terrestre» caprichosa se ha topado con un muro. Irán ha desplegado los enjambres de drones autónomos rusos que comenté. Resulta que esos «bots» están defendiendo la isla con una eficacia que el Pentágono (o más bien Trump) no previó. Las fuerzas especiales estadounidenses no pueden poner un pie en la isla sin una masacre televisada. Trump, desde Mar-a-Lago, ha tuiteado que los generales son «débiles» por no haber tomado la isla en 24 horas. En su última comparecencia (de nuevo, sin corbata), ha acusado al Pentágono de ser «Deep State» (Estado profundo) por no querer «terminar el trabajo» con contundencia.

2. La «Némesis» interna: Movimientos de JD Vance
Se ha filtrado que el Vicepresidente ha mantenido reuniones discretas con líderes del comité de servicios armados. En los pasillos de Washington ya no se susurra, se grita: la Enmienda 25 (incapacidad presidencial) está redactada sobre la mesa. El detonante parece ser una orden verbal de Trump para «preparar opciones de baja intensidad» (eufemismo para armas nucleares tácticas) si el bloqueo de Jark no dobla el brazo a Teherán en tres días. Emplear la Enmienda 25 ya no es por la salud mental de Trump, sino su orden directa de saltarse la cadena de mando para autorizar el uso de armamento no convencional sin pasar por el Congreso. El sistema inmunitario de la democracia americana está intentando expulsar el «virus naranja» antes de que sea tarde.

3. La Agenda de Israel
Mientras el mundo mira los misiles en el Golfo, el gobierno de Netanyahu ha declarado oficialmente el sur del Líbano como «Zona de Seguridad Permanente». Lo que advertí sobre la anexión ya es una realidad administrativa: están empezando a trazar planos para asentamientos civiles al sur del río Litani. La atención de Trump está tan centrada en su «guerra personal» con los ayatolás que ha dado carta blanca total a Israel. Por otro lado se detectan movimientos de tropas israelíes en el Valle del Jordán bajo el pretexto de «prevenir la infiltración iraní». También plateé este escenario: el caos es la cobertura perfecta para la expansión territorial definitiva incluyendo Jordania. La de Netanyahu si que es una Blitzkrieg y no la de Trump y el Líbano es su Polonia.

4. El Factor China y el Estrecho de Ormuz
Irán ha subido la apuesta: en respuesta al bloqueo de Jark, ha anunciado que sólo los petroleros con bandera china, rusa o española (por la postura de Madrid) tienen garantizado el tránsito seguro. Es una jugada de Go magistral: si Trump ataca esos barcos, entra en guerra directa con Pekín. Si no los ataca, el bloqueo de Jark no sirve para nada porque el petróleo sigue fluyendo hacia el este. Es más si EEUU intenta escoltar a barcos aliados (Reino Unido o Japón), también se arriesga a un choque directo con China en el estrecho más vigilado del mundo. El «jaque a China» que mencioné no está funcionando.

5. Conclusión
No debemos caer en el error de convertir esta deriva en una comedia. El «cualquiercosismo» de Trump no debe ser subestimado; aunque las fichas de Go le rodean y el tablero le ofrece ya pocas salidas, o precisamente por ello, su amenaza aumenta.

El hecho de que JD Vance haya desaparecido de la escena pública en las últimas 48 horas (bajo rumores de estar encerrado con el Gabinete y líderes como Marco Rubio) no es una señal de calma, sino de un sistema que intenta reaccionar. Es precisamente por eso, por verse acorralado y sin jugadas razonables, que el personaje resulta hoy más impredecible y peligroso que nunca.

Publicado por posposmoderno

Dada mi timidez nada tengo que contar sobre mi.

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