Consideraciones intempestivas VI

¿Qué está ocurriendo?
Limpios los ojos de las legañas del tiempo:
ya no nos ciegan las mentiras históricas
ni los medios ni la intelectualidad sistémica.
Ya podemos abrirlos.

Al instante viene la luz
cruel, ominosa, más intensa que el Sol
Cierra los ojos y seguirás viéndola
El paisaje entero iluminado desde dentro
Los ojos arden, se lesionan.

Llega entonces el calor:
la boca del infierno se abre.
Huele a piel quemada, es tu piel.
Inopinado bronceado.
Te intentas tapar y ves los huesos
a través de tu mano.

Entonces:
el gran silencio atronador.
El sonido más extraño del mundo
Todo se para y se prepara.
Uno, dos, tres…

Asciende en silencio la gran bola de fuego
Terrible hermosura a cámara lenta
Irreversible, inverosímil, uno, dos tres, cuatro

Un estruendo indescriptible te golpea el pecho
Los cristales se rompen, escombros vuelan
el viento te empuja primero
te absorbe después, como una resaca.

Y en ese momento
la columna viviente
una montaña que crece ante ti.
Un espectáculo bellísimo
pero también repugnante
como algo que no debería existir
como una ternera con dos cabezas.

Es imposible, repulsivo
el color…
marrón rojizo
amarillos, naranjas y ocres
el hongo: blanco y brillante
el tallo: gris/marrón, casi negro.
El holocausto en toda su gloria,
dura minutos.
Una herida en el horizonte.

Ya no hay ruido, ni viento
sólo un silencio, peor que el anterior,
Cae el polvo lentamente,
la ceniza, la tierra levantada por la explosión.
Seguramente radiación.

De repente lo notas,
olor a ozono,
tierra y materiales quemados:
madera, pintura, metal…

Consideraciones intempestivas V

Si el fascismo del siglo pasado prometía un porvenir nacional —criminal, pero porvenir—, este fascismo neoliberal solo promete administración del derrumbe. Por eso se repliega: del imperio al feudo. Occidente se desmorona pero es una demolición controlada. Los ricos son los primeros en ser evacuados. Las clases medias, los pobres y la democracia son abandonados bajo los escombros. Ya no hay una superpotencia ahora aparecen nuevos señores feudales orientales (Rusia y China) que expanden su presencia e influencia mientras la Gran Puta Babilonia (el capitalismo hollywoodiense) cae.

Porque la hegemonía occidental-atlantista nunca fue sólo militar y económica: fue, sobre todo, hegemonía de relato. Durante décadas, Hollywood funcionó como el gran aparato mitológico del imperio, modulando el imaginario global —a veces con la mano visible del Estado y sus agencias— y fabricando un consenso emocional que legitimaba el dominio estadounidense. Pero ese dispositivo se ha roto. Los jóvenes ya no viven en Hollywood: viven en internet. Y en ese territorio, el relato occidental pierde la batalla cultural. Las teorías de la conspiración —amplificadas por ecosistemas rusos— y la estética algorítmica de TikTok —bajo influencia china— erosionan la narrativa hollywoodiense. El imperio pierde incluso su voz.

Pero sigamos oteando el futuro. ¿En qué punto estamos? Entre tres intempestivos como Huntington, Bell y Fukuyama, parece que encontramos una contradicción insalvable en su proyección del futuro: ¿choque de civilizaciones o fin las ideologías y de la historia? Pero si lo miramos más detenidamente la cosa no es tan simple. En realidad las hipótesis de Huntington y Bell, aunque tensionadas, son perfectamente compatibles y verosímiles: la historia entendida como lucha entre ideologías (Bell), si parece haber llegado a un punto de estancamiento: tanto el comunismo como el socialismo parecen estar de retirada, la guerra cultural muestra haberse decantado del lado del capitalismo autoritario; pero también podemos decir que, hasta cierto punto, tanto Huntington como Bell aciertan: se pasa de un conflicto ideológico (amortizado según Bell) a un conflicto posicional (Huntington): geoestratégico, económico y por recursos dentro del mismo marco ideológico: el capitalismo salvaje.

La proyección de Fukuyama sí parece estar algo más alejada de la realidad actual: no es cierto como sugiere que vayamos hacia un fin de la historia encarnado en la democracia liberal, en la que se respetan los DD.HH. y el derecho internacional. ¡Al contrario! Parece que nos dirigimos hacia una guerra de bloques en un entorno de capitalismo dictatorial. No hay fin de la historia hay, acaso, un regreso a la Edad Media: feudalismo y oscurantismo. Señores feudales disputándose sus respectivas zonas de vasallaje y un anti-intelectualismo triunfante (oscurantismo) con su propio relato demagógico, anticientífico y delirante del mundo. Y es que al fascismo siempre le precede una visión delirante y paranoica del mundo. Es favorecido por ese tipo de relatos.

Por último parece que presenciamos un imposible: sabemos que las potencias nucleares no pueden entrar en conflicto directamente (por eso EEUU, durante el siglo pasado, fomentaba proxy wars en todo el mundo contra la URSS). Sin embargo lo que parece ahora es que nos vemos abocados a un enfrentamiento entre potencias nucleares. ¿Qué está ocurriendo? [Continuará]

Preámbulo a la quinta intempestiva

Cuando en la anterior intempestiva dije que este fascismo neoliberal es peor que el del siglo pasado, alguien pudo pensar que banalizaba el fascismo histórico. Y cuando añadí que “es peor precisamente por lo que se dice que no es tan malo o que incluso no es fascismo”, esa sospecha pudo parecerle todavía más razonable. No es extraño: nos han educado para pensar así.

Sigue leyendo «Preámbulo a la quinta intempestiva»

Consideraciones intempestivas IV

Las cosas suceden más rápido de lo que somos capaces de asimilar.
Cabalgan más rápido que nosotros.

Es muy difícil prevenir el fascismo porque nos atropella antes de que algunos se atrevan siquiera a llamarlo por su nombre.
Inefable, intempestivo, cuando lo ves parece demasiado tarde.
Ojalá pudiéramos escudriñar en las tripas de un ave eviscerada, como hacían los antiguos augures.

Queremos ver a través de la bruma de guerra, porque estamos en guerra.
Guerra económica, guerra posicional, guerra cultural, y no nos olvidemos: guerra de clases.
Otear el futuro duele a la vista porque en el horizonte parece atisbarse una luz atroz, cegadora.
¿Se puede hacer la revolución cuando existen armas nucleares? Revolución armada está claro que no.

Pero sí rebelión, rebelión y rebelión.

Si no nos damos cuenta de que ya, lo queramos o no, estamos en guerra, entonces es demasiado tarde. Una guerra de resistencia social, una guerra de guerrillas por la hegemonía cultural. Ninguna revolución violenta, que es lo que quiere el enemigo: sólo luchar contra la involución imperante que amenaza con privarnos de lo que ya dábamos por supuesto. Estamos en unos tiempos en que simplemente ser demócratas es revolucionario.

Sin embargo tenemos una gran ventaja, este fascismo 2.0 nace de la debilidad (la pérdida de la hegemonía económica global de Occidente) y tiene grandes grietas que bien pronto se abrirán. Pero somos nosotros los que tenemos que abrirlas, no vale aquí el teleologismo marxista.

La primera grieta fundamental es que, aunque parezca imposible, este fascismo es todavía peor que el del siglo pasado. Además, y esto es un tanto extraño, ¡es peor precisamente por lo que se dice que no es tan malo o que incluso no es fascismo! [Lo explicaré en la siguiente intempestiva] ¿Cómo puede ser una grieta del fascismo neoliberal el que sea todavía peor que el anterior? La razón es que, al ser peor, a la larga no es tan seductor como el anterior, lo que hace que presente serios problemas de gobernabilidad y legitimidad: es un fascismo que tiene que volverse tiránico y dictatorial muy rápido porque lo que ofrece es básicamente la desposesión (tanto de bienes como de derechos) de la mayoría, se trata de un latrocinio del pueblo a gran escala, que tiene como fin mantener el poder de unas élites minoritarias en decadencia.

Este fenómeno ya empieza a ser visible en la Argentina de Milei y en el EEUU de Trump. Sus patas son muy cortas y tiene fecha de caducidad si sabemos aprovecharnos de sus debilidades a tiempo. Todo es una guerra contrarreloj: ¿podrá el pueblo darse cuenta a tiempo de que les están tratando de robar y encadenar antes de que les roben y encadenen?[Continuará]

Consideraciones intempestivas III

17-12-2025 [Continuación]
El mundo siempre parece acabarse, pero nunca acaba de acabarse.
Hybris y Némesis en una danza constante.
Hybris, desmesura, olvido de los límites, soberbia y vanidad injustificadas.
¿Y qué otra cosa es el fascismo sino una forma de hybris?

La hybris siempre precede, en la mitología, a la diosa.
Némesis, aquella que retribuye el exceso.
La fuerza que restaura la medida;
que devuelve al mortal al límite que olvidó.
Todo esto es una buena noticia porque la desmesura no es estable.

En el mito Némesis no es, en principio, justicia.
Némesis no es Diké (justicia jurídica).
Pero si profundizamos en el mito y lo reactualizamos,
La injusticia no es ante todo una mala intención,
sino un desajuste de la medida.
Adikía (injusticia) es romper la proporción.
Es así que, desde un punto de vista filosófico y etimológico:
Némesis es justicia, busca la justa medida.

Conviene decirlo sin ingenuidad: Némesis no garantiza reparación. La historia está llena de injusticias impunes. Dictadores que murieron impunes y tranquilamente en la cama, como Pinochet (o Franco), tras haber organizado la tortura y el exterminio de la disidencia, y aún hoy celebrados por una parte de la sociedad. El dominio, muy a menudo, ha sido injusto y ha quedado sin castigo.

Lo que sí se repite con constancia no es la justicia automática, sino la resistencia. A toda desmesura le sigue alguna forma de oposición, visible o subterránea, organizada o dispersa. El poder abusivo no se sostiene solo por la fuerza: siempre genera respuestas que lo desgastan, lo desacreditan o lo limitan. Y es ahí donde debemos intervenir: unirnos las buenas gentes contra la autoproclamada «gente de bien», es decir los miserables y ridículos fachas.

Y sí, la mala noticia es que llegarán al poder y, probablemente, nos acosarán y señalarán. Pero, la buena, es que nos organizaremos, los desacreditaremos, pues su poder se basa en la mentira y la reducción injustificada de la legitimidad al poder bruto e impune. Usaremos el escarnio, la ironía y el sarcasmo frente a su hipocresía y deshumanización. No olvidemos que son muy vulnerables al sarcasmo y al sano cinismo, no su cinismo, sino el cinismo filosófico. Y son tan vulnerables al sarcasmo y al buen cinismo porque su falsa legitimidad se basa en la ridícula solemnidad de rituales y símbolos vacíos.

Investigar y documentarse. Desarmar bulos, desarticular el discurso tabernario, de taxistas, vecinas y jóvenes «rebeldes sin causa ni conocimiento», enfrentarse al sermón campante de la ignorancia y el odio injustificado. Debemos ganar la guerra cultural, conseguir la hegemonía de la que hablaba Gramsci. No se puede razonar con un fascista, pues no le interesa ni la verdad ni la justicia, hay que derrotarlos, acorralarlos hasta que se escondan en la caverna de la historia de la que nunca debieron salir.

Consideraciones intempestivas II

16-12-2025
¿Por qué el futuro es una herida abierta? Porque esperamos lo peor: un futuro distópico, una escatología apocalíptica al modo del cristianismo. Está por venir, como una espada de Damocles, que pende amenazante sobre nosotros, por eso el futuro ya nos hiere y queremos curar esa herida en un presente eterno, eléata; en el que, absorbidos por el trabajo, viendo series y colgados del móvil, nos mantenemos anestesiados en una burbuja protectora. Pero vendrá ese futuro -la rueda del mecanismo ya se ha puesto en marcha y es irrefrenable- en el que la «mala gente que camina y va apestando la tierra», que decía Machado, encarcelará a los decentes, perdonará a los cipayos y a los cobardes y ensalzará a los más vulgares e infames de entre nosotros. El futuro es una herida. Nos duele el futuro. Pero, ¿cómo puede doler lo que aún no ha venido? Porque lo intuimos y, la intuición es, en cierto modo, un recuerdo del futuro.

Cuando le preguntaron cómo comienza el fascismo, Bertrand Russell respondió: “Primero, fascinan a los tontos. Luego, amordazan a los inteligentes”. Todo esto ya lo conocemos, ¿es que no hemos aprendido?, ¿de verdad es inexorable? La mala noticia es que sí, va a suceder, concretamente en nuestro país va a ganar PP-VOX (herederos y defensores de la dictadura franquista). Y ya no hablemos a nivel mundial, no hay más que ver lo que ha ocurrido recientemente en Chile. ¿Por qué va a suceder? Porque el capitalismo occidental, que está perdiendo la guerra comercial con China y los países emergentes, ha decidido hacer lo que cuando está en crisis: apostar por el fascismo. Las élites económicas ya gobernaban el mundo cabildeando por detrás a los supuestos gobiernos democráticos y podían mantener la ilusión de la democracia representativa. Actualmente no les interesa siquiera la apariencia de democracia porque saben que para mantener su poder económico y privilegios tienen que empobrecer y eliminar derechos de las clases populares. Poseen todo el poder mediático (mediafare), judicial (lawfare), policial e incluso han privatizado internet: los algoritmos son sesgados hacia la ultraderecha, censuran los contenidos antifascistas apoyan influencers de la facho-esfera que difunden fake news, apología de la violencia y el machismo, disfrazado todo de libertad de expresión. Ahora mismo no ha lugar para que se fomente en las redes movimientos como las primaveras árabes o el 15-M. Los bulos y delirios «conspiranoicos» que emplean tienen las patas cortas, pero sólo necesitan que duren hasta que alcancen el poder (por eso tienen tanta prisa). Llegarán por las urnas, como Hitler, y ya no volverá a haber urnas.

La buena noticia es que toda Hybris tiene su Némesis [Continuará]

Consideración intempestiva

Consideración intempestiva 12-12-2025

Si quieres mirar hacia delante mira antes hacia atrás.
El rastro siempre está detrás, síguelo: no pierdas a tu presa.
Sigue las pautas y los patrones, ventea el aire hasta el mañana.
¿Quieres encontrar el cadaver? sigue el reguero de sangre.
¿Buscas al corrupto? follow the money.



Apunte de diario . 17-5-2025
¿Quién puede ver la verdad desnuda?
Sólo un loco, un perro sin domesticar, sin miedo a su amo ni a escarbar entre la mierda y la hipocresía.
Sólo un filósofo cínico.
Sólo un salvaje puede llegar a ser verdaderamente civilizado: un buen ciudadano. (…)

El futuro está abierto como una llaga reciente. ¡Hurga en ella para que nunca se cierre!



DIARIO

12-12-2025
¡Al capitalismo ya no le interesa la democracia! Pero esto no es nuevo, se viene fraguando desde hace mucho tiempo. Se decidió que, para los negocios, en vez de democratizar China, habría que achinar Occidente. He encontrado unas entradas de mi diario que adelantan esto —¡de hace cinco años!— coincidiendo con el proceso de desescalamiento —no el de desconfinamiento— por la pandemia:

26-4-2020 Peligro de que el capital use el shock de la pandemia para implantar gobiernos autoritarios, autocráticos, impermeables a la inmigración, policiales y, finalmente, totalitarios. De este modo el capital se aseguraría sus privilegios(…)

6-5-2020 Empieza el desescalamiento: ya van saliendo los toretes.
Volverán las multitudes con su valiente ignorancia, sus intrigas maledicentes, su injustificado egocentrismo, su santa hipocresía, sus autoengaños miserables, sus abusos normalizados, sus víctimas silenciadas, en definitiva, con su infame impunidad.