Hablaba en mi anterior intempestiva de urgencia de que la agenda de EE.UU. podría ser dar un jaque a China ahogando el estrecho de Ormuz, pero el petróleo se ha disparado en todo el mundo, ya no se trata de desabastecer al país asiático, digamos que aquí entra la contingencia del déspota: Trump no puede colocar un gobierno afín, no puede invadir Irán vía terrestre, no puede prolongar la guerra (de tres a cuatro semanas fijó Trump como límite), por lo que, ¡se ha diaparado en el pie!
Si a esto le añadimos las declaraciones de Marcos Rubio según la cual la iniciativa en esta guerra fue de Irán (algunos mencionaron presiones de todo tipo, incluyendo los papeles de Epstein) y las aparentemente contradictorias declaraciones del mismo Trump según las cuales se habrían prácticamente conseguido todos los objetivos pero, por otra parte, faltan objetivos importantes. Parece que «el tirano naranja» no tiene una agenda clara. O, a su modo sí, si la tiene: jugar a la guerra desde una perspectiva pueril de narcisista, por no decir psicópata, consentido y carente de talento, a ese ridículo puede reducirse todo el asunto. Dentro de «esta lógica pueril» sí puede conseguir ese último objetivo. del que habla. Lejos de las mentiras oficiales como derrocar al cruel régimen islámico de los ayatolas, que no ha conseguido, o de neutralizar una amenaza nuclear que casi han alcanzado los iranís. Parece que, podría ser, que el objetivo que faltaría nos daría la respuesta del dónde usará la Bomba Trump: ¡en Irán! Esto puede estar subconscientemente sugerido en línea con unas declaraciones en las que se afirma que, ante una inminente amenaza nuclear iraní, «nos encontramos en ina cuenta atrás». No es un escenario descabellado: a un psicópata ignorante que «juega a la guerra» dale un «juguete definitivo» con el que conseguir «disciplinar» la realidad que se niega a obedecer sus deseos. Es la hybris máxima. Y es que ya no nos sirven los viejos análisis de agendas geoestratégicas y económicas: ha irrumpido la contingencia del déspota ¡ahora hay que se «trumpólogos» para atisbar las tendencias futuras!