Consideraciones intempestivas VI

¿Qué está ocurriendo?
Limpios los ojos de las legañas del tiempo:
ya no nos ciegan las mentiras históricas
ni los medios ni la intelectualidad sistémica.
Ya podemos abrirlos.

Al instante viene la luz
cruel, ominosa, más intensa que el Sol
Cierra los ojos y seguirás viéndola
El paisaje entero iluminado desde dentro
Los ojos arden, se lesionan.

Llega entonces el calor:
la boca del infierno se abre.
Huele a piel quemada, es tu piel.
Inopinado bronceado.
Te intentas tapar y ves los huesos
a través de tu mano.

Entonces:
el gran silencio atronador.
El sonido más extraño del mundo
Todo se para y se prepara.
Uno, dos, tres…

Asciende en silencio la gran bola de fuego
Terrible hermosura a cámara lenta
Irreversible, inverosímil, uno, dos tres, cuatro

Un estruendo indescriptible te golpea el pecho
Los cristales se rompen, escombros vuelan
el viento te empuja primero
te absorbe después, como una resaca.

Y en ese momento
la columna viviente
una montaña que crece ante ti.
Un espectáculo bellísimo
pero también repugnante
como algo que no debería existir
como una ternera con dos cabezas.

Es imposible, repulsivo
el color…
marrón rojizo
amarillos, naranjas y ocres
el hongo: blanco y brillante
el tallo: gris/marrón, casi negro.
El holocausto en toda su gloria,
dura minutos.
Una herida en el horizonte.

Ya no hay ruido, ni viento
sólo un silencio, peor que el anterior,
Cae el polvo lentamente,
la ceniza, la tierra levantada por la explosión.
Seguramente radiación.

De repente lo notas,
olor a ozono,
tierra y materiales quemados:
madera, pintura, metal…

Publicado por posposmoderno

Dada mi timidez nada tengo que contar sobre mi.

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