11-8-2020
Hace tiempo que este diario ya no me pertenece. Por eso no quiero escribir, aunque escriba.
Lo cierto es que parece que hace tiempo que yo tampoco me pertenezco a mí mismo.
No me pertenezco y, sin embargo, no le pertenezco a nadie. Como un náufrago perplejo vomitado en un litoral agreste e inhóspito.
De algún modo me siento un espíritu libre precisamente por haber renunciado a tener un espíritu.